Un ídolo en el boxeo

23 09 2009
Carlos Monzón, el mejor boxeador

Carlos Monzón, el mejor boxeador

“Muchos le exigían que por ser el campeón debía hablar sin equivocarse o pensar como un intelectual. Nadie se daba cuenta de que era sólo un boxeador. El más guapo que yo conocí arriba de un ring, pero también el chico más indefenso fuera de él. Una fiera que siempre se sentía acorralada”, explicó Amilcar Brusa, su antiguo apoderado, protector, padre sustituto y  entrenador de Carlos Monzón.

El boxeador nació el 7 de agosto de 1942 en el barrio de San Javier en Santa Fe. Allí vivió los primeros años de su vida y fue ahí donde comenzó su verdadera pelea, que se basaba en defenderse y subsistir a una infancia sin juguetes, de pobreza y con muchos inconvenientes. Carlos Monzón fue el quinto hijo del matrimonio entre Amalia Ledesma y Roque Monzón. Cuando era adolescente el ex boxeador expresó: “Lo mío no era el estudio y por tal motivo dejé la escuela en tercer grado. Esto me motivó y me obligó a trabajar para ayudar a mis padres. Para conseguir un mango me las rebuscaba como sodero, lechero o diariero”.

Su despegue se inició a través de un certamen para profesionales organizado en el Luna Park por Juan Carlos “Tito” Lectoure. En esa oportunidad derrotó al zurdo Eduardo Lausse, boxeador destacado e ídolo de la afición. Con ese triunfo Monzón obtuvo el derecho a combatir ante Jorge Fernández, a quien lo derrotó y consiguió el título de Campeón Argentino de peso mediano en 1966.

Uno de sus tantos rivales admitió: “Se caracterizaba por ser un boxeador flaco, erguido, sin demasiada movilidad de piernas, que se protegía en su altura y la longitud de sus brazos, pero tenía una condición que lo distinguía del resto, que era la dureza de su pegada con los dos puños. Con terrible frialdad se dedicaba a demoler a sus rivales hasta destrozarlos”.

El 7 de noviembre de 1970, en el Palazzeto Dello Sport, en Roma, Monzón noqueó al campeón Nino Benvenuti en el duodécimo asalto obteniendo la Corona Mundial de los Medianos de la Asociación y el Consejo Mundial de Boxeo. A partir de ese momento hizo 14 defensas de su título contra grandes boxeadores de la época, ganándolas todas hasta el final de su carrera en 1977. A su retiro ostentaba el récord de 100 peleas como profesional, entre ellas 87 ganadas (59 por nocauts), 10 empates y tan sólo 3 derrotas. Monzón murió el 8 de enero de 1995, en un accidente automovilístico en la provincia de Santa Fe.

Carlos Monzón fue un ídolo para su pueblo, de las dimensiones de Diego Armando Maradona, Guillermo Vilas o Juan Manuel Fangio.

Carlos Monzón y la parte negra de su vida

Hace ya veintiún años, en la madrugada de aquel verano de Mar del Plata del domingo 14 de febrero de 1988, el ex boxeador Carlos Monzón provocaba la muerte de su esposa uruguaya Alicia Muñiz tirándola por el balcón de un edificio del barrio marplatense La Florida, después de golpearla con los mismos puños que lo habían llevado a ser campeón del mundo. Los médicos forenses dijeron que Muñiz sufrió fracturas múltiples de cráneo al desplomarse contra el piso. Un año después, en un juicio que fue seguido día a día por los medios, Monzón declaró no recordar nada; pero un cartonero afirmó haber visto cómo el ex boxeador empujaba a su esposa. A pesar de que generó un debate nacional en la prensa, el ex campeón acabó condenado a 11 años de cárcel. Su buen comportamiento le sirvió para conseguir un trato especial, disponiendo de permisos de fin de semana, en uno de los cuales se apagó su vida. El 8 de enero de 1995 Carlos Monzón falleció, a los 52 años de edad, en un accidente de tránsito. Miles de personas asistieron a su funeral y en la Argentina son pocos los que lo han olvidado.

Por Adrián García Rodríguez

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Tapas históricas: la muerte de Monzón

6 09 2009

 3927La tapa de la Revista El Gráfico del 10 de enero de 1995 quedó en la memoria de los amantes y seguidores del boxeo argentino y mundial. El tema central de la publicación nº 3927 del Gráfico, fue el fallecimiento del boxeador Carlos Monzón, campeón mundial de peso mediano entre 1970 y 1977,  quien se había matado dos días atrás en un accidente automovilístico en la ruta provincial nº 11 de Santa Fe,  a la altura del paraje Los Cerrillos.

Monzón se encontraba cumpliendo la condena de 11 años de prisión -dictaminada en 1989- por haber asesinado a su esposa Alicia Muñiz  el 14 de febrero de 1988. En ese momento, debido a su buena conducta, gozaba de salidas transitorias y ,además, estaba a punto de obtener la libertad definitva. Cuando retornaba a la cárcel en donde estaba efectuando la sentencia que le había sido ordenada, un vuelco con su Renault 19 le quitó la vida a los 53 años.

El destino no le quiso dar una revancha personal a  este púgil argentino, quien será recordado  tanto por la potencia de sus golpes , como por los hechos extradeportivos de los cuales fue protagonista.

Maximiliano Espejo