Tapas Históricas de El Gráfico

3 09 2009

La revista El Gráfico ha concretado una iniciativa espectacular: en su sitio web se encuentran digitalizadas todas las tapas de su rica historia, desde la primera hasta la última. Desde ya festejamos que se haya concretado esta iniciativa. Como para darnos más a conocer, cada uno de los cinco integrantes del blog ha elegido una de las portadas y junto a ellas les explicamos por qué nos sentimos identificados y las seleccionamos para recordar determinados momentos del deporte argentino. Se va la primera!

 

Juegos Olimpicos

Juegos Olimpicos

La generación dorada del básquet argentino

 

El equipo nacional de básquetbol ya había tenido grandes momentos de gloria. Podemos recordar el primer puesto logrado en el Mundial de 1950, jugado en el estadio Luna Park de la ciudad de Buenos Aires, o la medalla de plata conseguida en el Mundial de Indianápolis 2002, por citar dos hechos. Evidentemente la historia nos tenía guardado otro hito: el oro olímpico en Atenas 2004.

La tapa de El Gráfico fue compartida con la selección de fútbol y no es para menos. Nuestro país obtuvo dos medallas doradas en un mismo día y eso no es algo que ocurra frecuentemente. Sin embargo, en el fútbol se valoran más los Mundiales que las citas olímpicas. Es por eso que en este primer post quiero resaltar lo que significó ese primer puesto para el básquetbol en los Juegos Olímpicos, el mayor evento en importancia mundial para todos los deportes, menos para el fútbol. Ver la bandera argentina en los más alto del podio fue la frutilla del postre para una generación de jugadores con talento y, por sobre todas las cosas, una mentalidad ganadora nunca antes vista. Fue la demostración de que la unión en un equipo hace la fuerza, de que León Najnudel no estaba loco cuando creó la Liga Nacional, de que solamente con juntar estrellas no se gana y el conjunto estadounidense podía caer frente al verdadero Dream Team, el equipo de celeste y blanco. Para todos los que amamos el básquetbol, sin lugar a dudas esta portada permanecerá siempre en nuestra memoria y nuestro corazón.

Por Pablo Gallardo